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Propuesta del Movimiento Boliviano por la Integración
El Movimiento Boliviano por la Integración, antaño Movimiento Boliviano de Lucha contra el TLC y el ALCA, es una de las pocas organizaciones sociales de base que reflexionan sobre los efectos del “libre comercio” en la vida de las personas y que plantean mecanismos de defensa ante la proliferación de acuerdos internacionales y de protección a las inversiones que tienden a favorecer los intereses del capital privado en desmedro del bien público.
Según este colectivo, dos terceras partes de los acuerdos comerciales como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos se ocupan de asuntos ajenos al intercambio de mercancías entre países, abarcando muchos ámbitos que atañen a la vida de las personas como son la salud, la educación, el medioambiente, la agricultura y los recursos naturales.
“En su generalidad, los TLCs vulneran severamente la soberanía porque obligan a los Estados a renunciar a su derecho de intervenir en el desarrollo económico, imponen normas neoliberales que se sobreponen a las legislaciones nacionales y fuerzan a los países a adaptar sus Constituciones a las leyes del mercado”, previene el Movimiento Boliviano por la Integración en su Boletín informativo N. 2, en el cual se detallan las propuestas específicas de la organización con miras a enriquecer el debate de esta temática.
Son parte del Movimiento Boliviano por la Integración la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), la Federación de Trabajadoras Campesinas Bartolina Sisa, el Consejo Nacional de Pueblos y Markas del Qollasuyo (Conamaq), las Confederaciones de Fabriles y Maestros Rurales, y otras organizaciones vivas de la sociedad civil.
En los últimos dos años, más de 200 representantes de estos gremios han elaborado un documento que identifica principios básicos para proteger al Estado boliviano de los mal llamados acuerdos de “libre comercio”. El trabajo se ha consensuado en encuentros nacionales, reuniones departamentales e infinidad de talleres realizados en todos los rincones del país.
Las propuestas
Las propuestas del Movimiento Boliviano por la Soberanía y la Integración se agrupan en cinco lineas de debate: 1. Bases para la negociación de acuerdos internacionales; 2. Mecanismos de control de la inversión extranjera; 3. Funciones estatales a recuperarse; 4 Requisitos para la prestación de servicios básicos, y 5. Prelación de las leyes nacionales respecto a normativas comerciales internacionales.
“Todo acuerdo internacional y en particular aquellos de índole comercial se negociarán de manera pública, transparente y con control de los movimientos sociales”, dice la primera propuesta de la organización. Se hace énfasis en que los derechos económicos, sociales y culturales de la población “están por encima de cualquier contrato, tratado bilateral de inversiones o acuerdo comercial”. Además, se propone que cualquier tratado internacional –cuyos límites y alcances deben ser definidos por el Congreso– sea sometido a referéndum vinculante antes de su ratificación.
En segundo lugar, el Movimiento identifica requisitos de desempeño básicos para los inversionistas extranjeros interesados en explotar recursos naturales , los cuales son de “dominio absoluto” del Estado: 1. establecerse legalmente en el país bajo regulación de las leyes nacionales y dirimir sus controversias con el Estado en el marco de la justicia nacional; 2. explotar con responsabilidad y obtener una rentabilidad razonable que deje réditos para el país, velar por los intereses de las generaciones futuras, transferir tecnología y emplear mano obra e insumos nacionales, y 3. solicitar autorización a las comunidades indígenas para la explotación de los recursos hallados en su territorio.
En tercer lugar, y como muchas otras organizaciones y partidos políticos, se plantea devolver al Estado su protagonismo económico. Según el Movimiento, el Estado debe reasumir el control del comercio exterior y garantizar la distribución equitativa de los beneficios de éste para que contribuya al desarrollo del país, en particular de los sectores menos favorecidos y los pequeños productores.
Entre las nuevas tareas del Estado estarían: 1. Recuperar el control de los recursos naturales estratégicos, 2. Evitar los monopolios y la intermediación abusiva, la invasión de productos subvencionados, prohibir el ingreso y comercialización de productos transgénicos, deshechos tóxicos y otros elementos que hagan daño a la salud y el medioambiente; 3. Garantizar la soberanía alimentaria y 4. Asegurar la exclusividad para los productores nacionales en las Compras Estatales.
En su cuarta propuesta, el Movimiento pide que la lógica social y no mercantil prevalezca en la administración de los servicios públicos, es decir que los servicios esenciales no sean fuente de lucro sino que sean proveídos bajo los principios de solidaridad y universalidad. En este marco, la salud, educación y prestación del agua no son considerados “gastos” sino inversiones colectivas de la sociedad.
Para cumplir estos objetivos se plantea que: 1. La prestación de servicios en general estén a cargo de empresas públicas o de carácter social que reinvierten sus ganancias en la comunidad; 2. El Estado protege la salud pública y garantiza el acceso a medicamentos genéricos como derechos humanos que están por encima de cualquier patente o acuerdo comercial; 3. No se reconoce ningún tipo de patente sobre formas de vida o conocimiento tradicional y 4. El agua es un derecho humano fundamental, responsabilidad del Estado y de la sociedad en su conjunto.
Por último, el Movimiento Boliviano por la Integración plantea que la nueva Carta Magna indique expresamente que la soberanía del Estado y la Constitución son superiores en jerarquía a cualquier acuerdo internacional.
Las propuestas concretas en este acápite son: 1. Todo acuerdo internacional que violente los artículos 24, 25 y 135 de la actual Constitución será nulo de pleno derecho; 2. Todo tratado bilateral o multilateral firmado en el pasado lesivo a los intereses del Estado debe ser revisado y renegociado de acuerdo a la nueva Constitución; 3. Los acuerdos internacionales no pueden socavar el derecho soberano del Estado a intervenir en la economía.
Este viernes los asambleístas de las comisiones de
Desarrollo Social Integral, Recursos Hídricos y Energía, Desarrollo Productivo, rural y agropecuario, Recursos Naturales renovables, Desarrollo Económico y Finanzas y Relaciones Internacionales escucharon las propuestas del Movimiento en el Foro Territorial celebrado en las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz.
En la comisión de Recursos Naturales se habló de instaurar la propiedad social y pública de los recursos estratégicos como el agua, los bosques y la energía, y también se denunció como inmoral la intención del capitalismo de convertir en mercancías elementos naturales esenciales para la vida como el agua. En la presentación a la Comisión de Relaciones Internacionales se plantearon ideas fuerza para evitar que la nueva Carta Magna se contamine con el "virus neoliberal".
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