
Las denuncias de extracción de recursos hidrocarburíferos de Bolivia, por parte de empresas a través de gasoductos y poliductos clandestinos sin control alguno en la región fronteriza con Argentina, fueron confirmadas por el ex ministro de Hidrocarburos y Energía, Andrés Solíz Rada, quien sostuvo que las mismas eran de conocimiento de las autoridades nacionales.
El ex Ministro sostuvo que las denuncias sobre gasoductos clandestinos en la región del Chaco boliviano eran de conocimiento de las autoridades nacionales, por lo que se ordenó una investigación sobre el tema, pero las cuales, al parecer, no terminaron de realizarse.
Dijo que el tema llegó hasta su despacho y el viceministro de Hidrocarburos, Julio Gómez, solicitó ayuda a las Fuerzas Armadas para realizar la investigación, pero la misma no terminó, motivo por el que a las autoridades de ese entonces se les sugirió continuar con las respectivas averiguaciones.
De acuerdo con la publicación de la agencia de noticias APG, existirían una serie de gasoductos clandestinos por los cuales empresas petroleras estarían llevando gas natural al mercado vecino, sin que el Estado reciba recursos.
La agencia sostiene también que la denuncia es de conocimiento de autoridades nacionales, pero que no tomaron en serio el tema, por lo que la situación no se aclaró hasta la fecha, mientras los pobladores de la región esperan el esclarecimiento de la denuncia.
Petroleras argentinas sacan gas a través de gasoductos clandestinos
• Bolivia no recibe ni un centavo por la extracción del energético
APG.- Petroleras argentinas tienen instalados gasoductos clandestinos en Yacuiba entre la frontera de Bolivia y Argentina, sacan gas y petróleo sin control alguno, al margen de lo que compran, también las cisternas de Transredes no son sometidas a una fiscalización sobre los energéticos que se transporta al vecino país.
Bien valía aumentar algunos puntos en el precio del gas, que no afectaba a la economía de los argentinos que al final y al margen de su mercado interno contaba con el otro que subvenciona el costo de los argentinos, es la venta a los chilenos, que es gas boliviano y ahora podemos confirmar que el “vecino país” se ha convertido en el revendedor del gas boliviano.
Esa situación no viene de ahora, porque los diferentes gobiernos que pasaron en el país supieron de cómo se vendía el gas a la Argentina, esto no fue novedad dentro los círculos gubernamentales y más quienes se encargaron de controlar la compra de gas y petrolero y no la cantidad de gas que realmente sacan las empresas petroleras al exterior, porque las transnacionales no tienen un control de parte del gobierno y menos la medición de cuanto gas y petrolero sale y simplemente Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos de Bolivia, tiene el control sobre lo que reportan las transnacionales como Repsol y Pluspetrol y definitivamente los petroleros sacan, lo que les convenga y declaran también lo que quieren y hasta esta fecha sucede en los campos del Sur, donde las empresas petroleras argentinas como Pluspetrol y Repsol, propiedad de Carlos Menem y Jaime Paz Zamora, sacan el gas y el petróleo a gusto y sabor de nuestro país mediante gasoductos “clandestinos” o caso contrario por las cisternas.
Con precisión las conexiones que se hicieron, conocen las petroleras argentinas, es por eso que los chaqueños están en contra de la exportación de gas a la Argentina, porque durante años y en diferentes gobiernos denunciaron, pero que llegado el momento prefirieron callar y pasar por alto el tema.
Desde que los argentinos compran gas a Bolivia, las petroleras argentinas mantuvieron la existencia de los gasoductos clandestinos en secreto y si bien algunos sabían no le daban crédito y las diferentes autoridades de gobierno en los últimos años se encargaron de “tapar” el asunto.
Un informe de la prensa argentina de hace años demuestra, que en los diferentes gobiernos en Bolivia recibieron dinero por abajo para no declarar esos gasoductos “clandestinos” que actualmente se encuentran en plena producción diaria en dirección a la Argentina.
En el gobierno de Carlos Mesa con la venta de gas a la Argentina bajo el rótulo de “venta solidaria”, fue el peor negocio que hizo Bolivia y no sólo sabía el Presidente de ese entonces, sino los opositores de ese tiempo que también conformaron esa delegación y firmaron la venta de gas a precio de gallina muerta, en 14 millones de dólares anuales.
Se conocía de la situación de esos gasoductos clandestinos, que no generan un peso al país y tampoco está controlado y menos reza en los documentos de contrato con la petroleras seguramente, y es muy posible que sacan gas más de lo legal incluso, porque Bolivia no tiene un control sobre la cantidad de gas que bombean los argentinos, pero en todo caso, los gasoductos a la Argentina son más que a Brasil.
Los gasoductos clandestinos están ubicados en Yacuiba, al margen de lo declarado existen gasoductos que están ubicados en esta región con una extensión de 20 kilómetros a la frontera con la Argentina y claro algunos pobladores no se dan cuenta hasta ahora, porque los mismos están enterrados, pero algunos conocen del tema.
Los gasoductos clandestinos parten de San Alberto de los pozos 11, 3, 16, los mismos que van directamente a proporcionar gas al vecino país sin pagar un peso a Bolivia por la extracción del energético y posiblemente también de petróleo, según la fuente que prefirió mantenerse en el anonimato, debido a que en otros gobiernos, algunos pobladores denunciaron algunos aspectos y fueron callados y los comunarios prefieren no hablar del tema, pero tienen conocimiento, como se pudo comprobar.
Se conoce que hasta el momento y por la capacidad que tienen los tubos clandestinos de transporte de gas, sacan aproximadamente un total de 13 millones de metros cúbicos día y como no existe control, los argentinos sacan lo que pueden a su país.
Además para la Argentina, es un “gran negocio” con Chile, porque ahora se explica de cómo cubre el mercado de su vecino, porque su propia producción no abastece a su mercado y menos será a Chile, sino existe un cupo extra de gas, porque los “gauchos” ganan por ser intermediarios y con esas recaudaciones pagan a Bolivia, esto en el aspecto legal, no cuenta el gas extra que sacan, razón por la que el gobierno argentino no se hizo problemas de aumentar el precio de la compra de gas.
Por ejemplo, entre Madregones a Campo Durán que es el gasoducto a Argentina, el Gobierno boliviano no tiene control sobre la cantidad de gas que sale a la Argentina, porque no existe una “medición” como a usted le venden la garrafa de gas.
Extracción ilegal abarca al petróleo
(APG).– Las empresas petroleras sacan gas y posiblemente petróleo a través de los gasoductos y poliductos clandestinos por esta razón que esos ductos no descansan y son operados las 24 horas.
También de Bermejo los gasoductos no son controlados en los pozos X 43, 44, y Bolivia cobra la venta de gas en base a la declaración que realizan las petroleras, no existe una fiscalización directa del Gobierno, en resumen se cree en la “buena fe” de la petrolera PlusPetrol de Carlos Menen y Jaime Paz Zamora, que hacen el negocio al formar esta empresa, aprovechando el poder que tenían en su momento.
Bolivia no cuenta con aparatos para medir la salida de gas y menos el petróleo.
Por un lado, se paga de lo que supuestamente se ve, pero no se mide y menos se controla, encima de regalo y por no decir otro término se tienen gasoductos clandestinos que sacan el gas a diestra y siniestra.
El informante dijo que en Madregones se tiene un gasoducto de 16 pulgadas en dirección a la Argentina y nadie controla cuanto de gas sale al vecino país.
La clandestinidad de los gasoductos sin bien fue un secreto a voces del Gobierno boliviano y argentino, pero que llegado el momento, las anteriores autoridades conocen del tema e incluso los chilenos conocen de esta situación, pero los últimos en enterarnos somos los bolivianos.
Las petroleras en Bolivia tienen la “ventana abierta” en la extracción de gas al exterior por ejemplo las petroleras argentinas tienen tubos clandestinos, lo que no sabemos si Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene conocimiento del tema.
Una comisión gubernamental de expertos que estuvo hace semanas en Yacuiba al parecer comprobó este asunto de los gasoductos clandestinos, que ya existen desde años en el Sur del país y los pobladores de la frontera conocen del tema y los chaqueños no estuvieron y tampoco están de acuerdo con esa exportación a la Argentina, porque si bien les beneficia, pero son miserias que reciben de los tubos legales.
La fuente dijo a APG Noticias, que los pobladores y autoridades de las fronteras han pedido tipificar los tubos legales e ilegales que pasan por territorio boliviano y empalma con los argentinos, es un tema que viene de años “nos estuvieron robando energéticos, con autorización, si se puede decir, porque los técnicos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos tenían y tienen conocimiento del asunto”.
Los pozos se están secando poco a poco, porque las petroleras están aprovechando más los tubos y cisternas clandestinos que los legales, por los cuales pagan, pero no se tiene una medición.
DUCTO CARRASCO-COCHABAMBA
“Argentina revende nuestro gas y simplemente por eso las empresas argentinas y el Gobierno de ese país ganan millones de dólares al mes, sin hacer nada y es nuestra materia prima”, dijo el informante.
“Si bien se saca aproximadamente 13 millones de metros cúbicos por los gasoductos clandestinos, por día, que no son registrados en papeles, pero lo que no se sabe, es si YPFB cobra de la extracción ilegal o cuál es la condición de los tubos clandestinos o del traslado.
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