Compilación de información - Redacción Constituyente Soberana 24/9/2007
GENERA EL 29 POR CIENTO DEL PIB
Santa Cruz consolida su liderazgo económico
Los Tiempos
El departamento de Santa Cruz ratifica su condición de líder de la economía nacional y por ende se consolida por mérito como la "locomotora" del país.
Hablar de la tierra oriental es referirse a la tierra de las exportaciones y oportunidades, al menos así lo confirman los indicadores del Instituto Nacional de Estadística (INE), los empresarios, productores y exportadores. Es que las cifras son contundentes, ya que la región aporta con un 29% al Producto Interno Bruto nacional (PIB) y el PIB per cápita alcanza a 1.300 dólares, monto superior al promedio de Bolivia que es de 1.152 dólares($us).
Los indicadores del INE señalan que en 2006, del total generado por la economía boliviana, el PIB del departamento de Santa Cruz en términos nominales fue de 25.863 millones de bolivianos ($us 3.208 millones), que representaron un 29% con relación al total nacional. El PIB real de Bolivia ascendió a $us 8.560 millones.
En 2006, las actividades que registraron variación positiva con relación al año anterior fueron: industria manufacturera 9,22%; transporte, almacenamiento y comunicaciones 5,73%; extracción de minas y canteras 4,41%; electricidad, gas y agua 4,22%; agricultura, silvicultura, caza y pesca 4%; servicios de la administración publica 3,65%; comercio 3,38%; servicios comunales, sociales, personales y doméstico 3,04%; establecimientos financieros, seguros, bienes inmuebles y servicios prestados a las empresas 3,03%, y restaurantes y hoteles 1,72%. Por el contrario, la actividad que registró variación negativa fue construcción con 6,89%.
La estrella de la economía son las exportaciones, sector que totalizó $us 4.069 millones y mostró un incremento del 23,4% respecto a 2005, que en términos absolutos representaron $us 191,6 millones. Este incremento se explica por el crecimiento que registraron las actividades de extracción de hidrocarburos un 66% y la industria manufacturera un 15%.
El peso económico de los cívicos
La Prensa
Según datos del Instituto Nacional de Estadísitica (INE), en 2006, Santa Cruz generó el 30 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia gracias a la agricultura, la ganadería y la industria manufacturera.
La región oriental recibe la mitad de la inversión extranjera directa y aporta 37 por ciento de los ingresos estatales por impuestos nacionales.
Si se suma la producción de Beni, Pando y Tarija, donde están las principales reservas gasíferas, la “media luna” aporta casi el 43 por ciento del PIB.
En 2006, Beni generó 899.429 bolivianos del PIB con la agricultura y ganadería y 432.082 bolivianos con la industria manufacturera.
Pando Bs. 202.369 con la agricultura y ganadería y 80.093 con la industria. Tarija aporta con Bs. 3.635.172 con la agricultura y 388.749 por la industria.
En ese marco, una revisión de la base material de los dirigentes del bloque opositor muestra que, en Santa Cruz —el núcleo de la “media luna”— la mayoría de los cívicos son industriales, agropecuarios y ganaderos.
No ocurre lo mismo en los departamentos de Beni, Pando y Tarija, donde la diversidad de sus dirigentes es mayor.
En Santa Cruz, las carteras de menor rango están en manos de representantes del transporte, el magisterio, los trabajadores sindicalizados, las juntas vecinales y los gremiales. El líder de Comité Cívico, Branco Marinkovic, por ejemplo, es empresario, agropecuario y ganadero, al mismo tiempo. El primer vicepresidente de la entidad cruceña, Luis Núñez, es empresario y agropecuario y su segundo vicepresidente Roberto Gutiérrez, también es un importante agropecuario.
En el caso del comité cívico de Beni los ganaderos —principal actividad del departamento—no participan de manera directa porque varios ejercen cargos dependientes del Estado como es el caso del senador Roberto Yañez.
El presidente de la entidad cívica departamental, Alberto Melgar, ejerce la profesión de ingeniero; el primer vicepresidente, Marco Jaúregui, y segundo vicepresidente, Rogelio López, son empresarios de transporte pesado.
En las carteras menores están el secretario general Jesús Hurtado, quien es maestro; la secretaria de Hacienda, Cadira Balcazar, que forma parte de la federación de profesionales.
En Pando, la estructura dirigencial cambia: la presidenta es Ana Melena de Suzuki, Contadora General, mientras que su primer vicepresidente, Herber Salvatierra, forma parte de la Federación de Profesionales. El segundo vicepresidente, Herberto Maima, representa a los campesinos. Los demás cargos están ocupados por representantes de la Unión Juvenil de Pando, los castañeros y la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve).
Aseguró que los ganaderos no forman parte de la actual directiva. Sin embargo, prevé que en las elecciones que se realizarán el 25 de septiembre y en las que postularán los ganaderos grandes, medianos o pequeños, porque, según el dirigente, "se dieron cuenta que el comité cívico defiende sus intereses".
Los empresarios ganaderos y agrarios de Santa Cruz, aliados con sus pares de Pando, Beni y Tarija se hicieron de grandes extensiones de tierras, en particular en el gobierno de Hugo Banzer instalada en 1971, lo que les permitió generar más riquezas, según informes publicados por la Fundación Tierra para el debate en la Asamblea Constituyente.
El centralismo que nació del 52 impulsó el gran latifundio y potenció al oriente boliviano
- Los agroempresarios recibieron innumerables favores del Estado con base al favor y lealtad política, especialmente durante la dictadura del fallecido genera Hugo Banzer. La minería de Oruro, Potosí y la Paz sirvieron para dar prosperidad a Santa Cruz. Durante más de medio siglo el Estado solventó la pujanza y la prosperidad de oriente.
La Paz, 02 dic (ABI).- Los gritos de autonomía e independencia ruedan, como bola de nieve, por las asfaltadas calles de Santa Cruz. Próspera y pujante se levanta hoy la capital oriental donde sectores de la dirigencia cívica y expresiones políticas conservadoras acusan a la nueva Ley de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria de centralista y atentatoria a los intereses agroempresariales.
Una revisión de lo ocurrido en materia de tierras, a partir de la Reforma Agraria, y en especial durante la dictadura del general Hugo Banzer (1971-1978) muestra cómo el centralismo, propio del capitalismo de Estado que se inauguró con la Revolución de Abril de 52, impulsó el latifundio y potenció el oriente, particularmente a Santa Cruz.
Durante los años 70, el “proceso de distribución de tierras en el país fue supeditado por las dictaduras militares al favoritismo y la lealtad política; particularmente en el oriente se repartieron a diestra y siniestra gigantescos territorios a supuestos ‘hacendados’ dando origen al latifundio en esta región”, señala el director de la Fundación Tierra, Miguel Urioste cuando escribe acerca de la Revolución Agraria de Evo Morales.
El experto en el tema agrario agrega que paralelamente a ese proceso de concentración de la tierra debido a la sucesión hereditaria y al crecimiento de la población “en la zona andina y los valles se generalizaron los minifundios y la sobre explotación de la tierra no fue acompañada de incrementos significativos en los rendimientos”.
MARCHA AL ORIENTE Y CONCENTRACIÓN DE TIERRAS
El centralismo de entonces sirvió para que Santa Cruz simiente las bases de su capacidad productiva y agropecuaria.
Si la Reforma Agraria de 1953 buscó eliminar el latifundio y la servidumbre en el occidente boliviano, en 1965, cuando se plantea la llamada “marcha al oriente”, el Estado dirige todos los recursos económicos y legales para favorecer a esa región, afirman Irene Hernaís y Diego Pacheco, en su estudio La Ley INRA en el espejo de la historia: Dos siglos de reformas agrarias en Bolivia (2000).
Según la Fundación Tierra, “en los años siguientes a la Reforma Agraria, las tierras bajas del oriente (principalmente Santa Cruz) recibieron apoyo y atención del Gobierno nacional. El Estado privilegió la construcción de caminos desde el altiplano y valles hacia el oriente”.
Esa institución que investiga el tema agrario en Bolivia, precisa que el Estado “invirtió recursos de la minería de Oruro, Potosí y La Paz en infraestructura ganadera y agrícola, en refinarías de azúcar y petróleo y en la silvicultura”.
Mientras la mirada y los esfuerzos de concentraron en el oriente, paulatinamente se agudizaba la pobreza en el occidente. Décadas después de la Reforma Agraria, durante años 60 y 70 “se produjo un proceso arbitrario de concentración y acaparamiento de tierras en manos de una minoría de mestizos y personas no indígenas, tanto collas como cambas que apoyaron al Gobierno del momento”, dice la Fundación Tierra.
Los datos muestras que “desde hace medio siglo, los distintos gobiernos ejecutaron planes de desarrollo del oriente para incrementar la producción de arroz, caña de azúcar, algodón y soya. El objetivo fue sustituir las importaciones de alimentos y salir de la monoproducción minera”.
El apoyo del Estado, movido por la influencia política y la prebenda, se concretó en obras de infraestructura como la construcción y asfalto de carreteras, en “la ampliación de la frontera agrícola, el fomento a la colonización interna occidente-oriente y extranjera (japoneses y menonitas) para facilitar la mano de obra en la región”.
Pero la generosidad del Estado hacia el oriente también permitió que los sucesivos gobiernos, desde 1953 hasta 2005, se volcaran millones de dólares provenientes del erario nacional, en favor del empresariado agrícola y bancario que articuló un poderoso circuito económico altamente rentable.
La reducción de impuestos por las grandes concesiones de tierra al lado de una política de créditos favorable en todas sus líneas, hicieron hoy de Santa Cruz lo que es.
Hernáiz y Pacheco señalan que “entre 1971 y 1978, cerca de doce millones de hectáreas de las mejores tierras del oriente fueron dotadas gratuitamente a aquellos que las solicitaban en grandes extensiones. Un nuevo régimen de propiedad latifundista se había creado”.
Los investigadores explican que “la concentración de la propiedad de la tierra en pocas manos se convirtió así en un negocio muy rentable que acompañó el auge y el crecimiento económico del departamento de Santa Cruz durante las últimas décadas”.
“En muchísimos caos, la propia Ley de Reforma Agraria fue utilizada para obtener dotaciones gratuitas de hasta 50.000 hectáreas con el argumento de construir haciendas ganaderas. Muchas de estas tierras nunca se trabajaron, pero si se subdividieron, se cambió el uso para el que había sido originalmente solicitadas al Estado”, señalan.
El caso Bolibrás (1992) no sólo dejó en evidencia la corrupción que se apoderó del manejo de tierras en Bolivia, sino que destapó hasta qué punto había llegado el aprovechamiento ilícito al amparo de la Reforma Agraria.
“Un ministro (Hedim Céspedes) tramitó para sí una dotación gratuita de 100.000 hectáreas. En el año 2000, cerca de un millón de hectáreas de tierras de buena calidad agropecuaria en la región integrada de Santa Cruz están en venta”.
Al igual que en 1996 hubo necesidad de ordenar “la caótica y corrupta distribución de tierras en el país”, el Gobierno del Presidente Evo Morales Ayma promulgó el pasado 28 de noviembre la Ley de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria.
La nueva norma pone fin al latifundio improductivo, la concentración y tráfico de tierras y la distribución justa de la tierra a las comunidades campesinas indígenas.
A decir del viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, la nueva ley de tierras, busca resolver una injusticia histórica que se expresó en el despojo de tierras a comunidades originarias, la explotación inmisericorde de las comunidad cautivas (esclavos), en el exilio de las comunidad indígenas.
Rr/Dgav ABI
La migración contribuyó al desarrollo del oriente cruceño
Los Tiempos
Hasta los años 30, Santa Cruz era una tierra casi "vacía", dado que su población no superaba los 40.000 habitantes en una superficie de 370.621 kilómetros cuadrados. Sólo estaban los grupos indígenas y los pequeños hacendados de la época colonial.
Según la socióloga Guadalupe Ábrego, después de la Guerra del Chaco, en 1932, comenzaron las primeras migraciones a esta tierra oriental y se asentaron los pequeños núcleos de inmigrantes en la zona norte. "Fue un encuentro de culturas, ya que se reunieron cambas, collas, chapacos. Muchos de los que llegaron se instalaron y se quedaron a vivir", explicó.
Sin embargo, relató que el boom de la migración se produjo después de la Revolución de 1952, que fue dirigida por el Estado con programas de fomento al modelo de desarrollo de capitales, dotando de créditos y mano de obra para trabajar en la caña y el algodón.
"Previo a los años 50, hubo mucha migración de gente del Medio Oriente y de Los Balcanes, que trajo capital y se instaló en las fincas. De tal forma que tenemos dos tipos de migración, una de fuerza de trabajo y otra de extranjeros", remarcó, luego de señalar que la entrada de "foráneos" trajo desarrollo a Santa Cruz, ya que antes de 1950 era una región pobre.
Similar criterio comparte el sociólogo José Mirtenbaum, que asegura que la migración de extranjeros, entre ellos los japoneses y los menonitas, ha tenido un gran impacto en el aparato productivo y por ende en la economía regional. "La migración interna y externa es importante en el desarrollo del departamento", resaltó.
Asimismo, para el sociólogo Rodrigo Barahona, la llegada de inmigrantes al departamento produce un incremento de la actividad de la ciudad y del departamento, pues aumenta el comercio, el negocio de bienes inmuebles y servicios y se desarrollan las microempresas.
Agregó que la Santa Cruz del siglo XXI es resultado de la convergencia de una serie de factores sociales y políticos como la revolución nacional, la migración, los proyectos de desarrollo rural, las regalías y ahora la lucha por la autonomía.
El cambio de las coordenadas geopolíticas en Bolivia
El actual proceso de avance y lucha por las autonomías, unos a nivel departamental y otros a nivel de los territorios indígenas, está por llevar el conflicto jurisdiccional generado por los mencionados gobiernos comunitarios indígenas y campesinos a un nuevo terreno, aun desconocido pero cuyas consecuencias pueden preverse si se cuenta con un marco teórico y una metodología de análisis adecuados.
Se está produciendo desde hace un par de décadas el desplazamiento del eje geopolítico nacional como consecuencia de la inserción de los sectores propietarios e intermediarios del capital en nuevas áreas productivas y extractivas. El actual desplazamiento, es bien sabido, es desde el occidente minero al oriente petrolero y agroexportador.
Este cambio no solamente se relaciona a las modificaciones en la configuración de los centros de poder político y económico nacional, sino que además tiene que ver con el surgimiento de Brasil como potencia regional sudamericana. Aunque la salida al Pacífico sigue siendo importante para las exportaciones mineras, las coordenadas exportadoras se desplazan en la actualidad hacia la cuenca atlántica y a un relacionamiento estrecho con la economía brasileña (y también colombiana) con las exportaciones de gas y derivados de la soja. ... leer más
"Conceder la capitalía no es sólo mudar el gobierno sino renunciar a este, porque la captación de la oligarquía camba, imposible en La Paz, sí puede ser posible en Sucre."
"El tema de la capitalía que se proclama desde el sector conservador de Sucre muestra, de nuevo, aquella mentalidad codiciosa, agria para con el esfuerzo, de una oligarquía embelesada (desde la conquista) por la riqueza en forma de milagro; mentalidad mendicante que espera todo sin el más mínimo esfuerzo, por eso su progreso lo estima en términos de acumulación burocrática. "...leer más
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