La inflación de los opositores
F. Xavier Iturralde
Bolpress
Opositores se desgarran por una inflación gotita comparada con sus tsunamis pasados. Existe una inflación de apenas dos puntos en los precios de la canasta familiar, debido al incremento de precios internacionales por el aumento de la demanda de bienes alimenticios de los chinos, al fenómeno del Niño y el consumo de los beneficiarios del narcotráfico, cuyas utilidades ingresan al flujo monetario sin producción equivalente.
Olvidaron que una de sus inflaciones por emisiones inorgánicas llegó a ¡900%!, no tres puntos, sino tres dígitos, con Paz Estensoro y su demagogia revolucionaria nacionalista que gastó más que el ingreso estatal, lo que se repitió en contexto de la demagogia izquierdista revolucionaria Paz Zamorista entroncada al silismo que superó 24.000% ¡sí, cinco dígitos (sic)!
En ambos casos sus entornos especularon con bienes de primera necesidad. Durante la UDP el negocio fue la venta de divisas de los ahorristas privados. Incluso, sus perros falderos intentaron retomar el Banco Central de Bolivia el 2006 con sus desastrosas recetas.
La hiper inflación Udepista también fue motivada por el incremento de la tasa de interés del “prime rate”, aplicada al endeudamiento externo de la dictadura banzerista que invirtió en bienes de lujo, sin retorno de producción y consiguiente consumo popular. Ejemplos: créditos del Bostonbank al Banco del Estado para algodón, desviados por sus receptores a casas en Equipetrol.
También créditos de la Gerencia de Desarrollo del BCB para desmonte de tierras destinadas a la soya, volcados a haciendas con toros de pasarela, incluido los créditos a FONALCA, cuyos cañeros se volvieron banqueros del BIDESA.
Los aplazados ahora son sabihondos, después de su servilismo a parte de los 54 años de una democracia representativa de pocos, quienes ganaron con las inflaciones pasadas, de donde su oposición a la democracia participativa que incentiva mayor consumo de bienes básicos, a los que pretenden inflacionarlos para intranquilizar al pueblo.
Para ellos no hubo el Niño. Sus exageraciones son propias de una oposición que quiere generar expectativas inflacionarias con la subida de dos puntos, ¡ni siquiera dos dígitos!, cuando ellos fueron cómplices en una inflación galopante y otra hiperinflación.
Sin duda alguna, el gobierno actual debe dejar el prebendalismo y precaver la disponibilidad de trigo, lo que olvidaron hacer sus predecesores, cuando ya se veía venir la brecha de producción de cereales que motivaría el mayor consumo de la China.
Paralelamente a sacar lecciones frías del art. 142 del DS 21060, el que legalizó al narcotráfico en 1985 para superar la hiperinflación del 24.000%, pero, esta vez, en el sentido de no exigir origen de fondos por autoridad alguna en el orden nacional, departamental o municipal, mientras aporten a la producción o importación de trigo, maíz, azúcar, arroz, etc., como Sachs lo recomendó, pero acorde a las necesidades actuales.
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