Reflexiones sobre la insurgencia indígena y la nueva agenda política que trasciende fronteras
El sociólogo e investigador crítico de Portugal, Boaventura de Sousa Santos, en el programa Rayuela del Canal 4 de La Paz, reflexionó, en días pasados, sobre la importancia de los saberes ancestrales, el vivir bien y el carácter transnacional de los pueblos indígenas.
En el marco del encuentro denominado Construcción de la Sustentabilidad desde la Visión de los Pueblos Indígenas, de Sousa Santos, se refirió la importancia que supone el reconocimiento del tiempo, desde la perspectiva de los pueblos indígenas-originarios, desde una visión alternativa a la racionalidad capitalista que ha convertido el tiempo, en la falta de tiempo.
El buen vivir supone tener tiempo para deliberar, para hablar, es otro tiempo, otra manera de convivir señala.
El sociólogo portugués reflexiona sobre la coyuntura política en Bolivia y advierte que hoy, las palabras en Bolivia cuentan, tienen un sentido que suponen cambios, formas de organización, cosmovisiones diversas sobre el presente y el futuro.
Boaventura de Sousa Santos:
“Yo pienso que hoy en Bolivia las palabras cuentan. Nosotros no podemos decir plurinacionalidad y punto. No. Es plurinacional, es unitario, es comunitario.
Qué significa eso: Eso va a significar cosas, cambios, cambios organizativos, políticos. Y la Pachamama es un poco eso también. Es una manera de vivir que tiene que tener consecuencias: cómo se administra un territorio, tener territorialidad, tener espiritualidad; tiene que ver con toda una forma de convivir.
“Estuve en una reunión de la CAOI, que se fundo en 2005 en Cusco, la Confederación Andina de Organizaciones Indígenas. Y ahí fue muy claro, estaban representantes de Bolivia, Colombia, Ecuador, Argentina, Perú y de Chile que además de mapuches, aymaras, quechuas, etc, saben que son de diferentes países.
La idea de que podemos hoy manejar diferentes identidades es un proceso muy rico a mi juicio. Transitar de una identidad ancestral, pero al mismo tiempo estar atento a los cambios transnacionales.
El hecho de que los pueblos indígenas son originariamente transnacionales, antes que bolivianos, colombianos, peruanos, eran mapuches, quechuas eran aymaras.
Eran transnacionales, los nacionalizaron y los dividieron. Por eso este movimiento protagónico, que es quizás el movimiento más importante del continente, y del mundo, que es el movimiento indígena, que es un movimiento transnacional, que pasa por diferentes países, que está impulsando una agenda política que no podemos separar de un país y de otro.
No podemos separar Bolivia con Ecuador, Colombia, con realidades muy distintas, pero vemos cómo Ecuador está comenzando un proceso constituyente donde las organizaciones indígenas tienen un papel protagónico. Hay contactos, hay
organizaciones, intercambios y nosotros tenemos que dar cuenta de que hay una globalización desde abajo, desde los movimientos sociales.
“Debo decir que el Foro Social Mundial fue muy importante. Testimonié eso, los pueblos indígenas de diferentes países nunca se habían encontrado, los mismos grupos de Brasil que vivían a sesenta, cien kilómetros de distancia no se conocían.
Entonces comenzó todo un movimiento de articulación, un intercambio de experiencias, de modos de vivir y es eso lo que está dando todo este poder político, ideológico que está cambiando el mundo, que tiene impacto en el mundo entero y por eso las fuerzas nacionales e internacionales que quieren bloquear ese movimiento lo van a hacer, lo van a intentar, no van lograrlo, vamos a luchar para que no lo logren.
Pero hay fuerzas internacionales en Bolivia, aquí en este momento que quieren bloquear esto, hay fuerzas nacionales muy fuertes, pero hay fuerzas internacionales. Porque este proyecto de otro tipo de país, otro tipo de Estado, verdaderamente plurinacional, con otro tipo de alianzas con prioridades en los pueblos, con otro tipo de saberes, es una amenaza enorme a todo el dominio que el capitalismo global tiene sobre el mundo, que es una alternativa; por eso no van a dejar su poder muy fácilmente, la lucha va a ser dura. Eso nos da fuerza para luchar.
Es un proceso histórico, con retrocesos, avances, pero irreversible, a mi juicio.
“Anteayer Kosovo declaró su independencia y los europeos pensaron que esta idea de plurinacionalidad era algo que pasaba en América Latina. Pero pasa en los balcanes, con soluciones que no queremos aquí, que son las soluciones de secesión o guerra civil, esto es lo que tenemos que evitar en Bolivia y en el continente a toda costa, de crear otro tipo de alianza política, de otra forma de compartir los beneficios de un continente tan rico y que tan pocos han tenido tanta plata y han dejado tan pobres a una gran mayoría.
Que se haga eso sin violencia, sin secesión, sin guerra civil, porque esas son las amenazas que están en el terreno.
Acerca del vivir bien
“Que sería el buen vivir para mi. Es tener todo esto que tengo, hay cosas que faltan en la casa, hay comida que falta para mucha gente hoy, hay vestuario, hay cosas que faltan, pero hay otras cosas que tenemos demasiado.
“Yo pienso que la idea de buen vivir hoy en día es una manera de vivir que no te crea una mala conciencia de que con tu vida estas perjudicando otras vidas. Sea la vida de tus vecinos, de las futuras generaciones, de los niños de hoy. O sea, yo estoy haciendo cosas hoy sin problemas, pero sé que perjudicará a la generación siguiente.
Entonces no puedo vivir bien, no es un buen vivir si mi vida destruye las posibilidades de vida de los que vienen.
“Otro tema del buen vivir, es vivir con tiempo (…) la revolución capitalista que comenzó a mediados del siglo XIX transformó el tiempo en la falta de tiempo. Todos vivimos eso, Nosotros no tenemos tiempo para nada y a veces cuando hablamos con los taistas, por ejemplo en Colombia. Su concepción del tiempo es totalmente distinta.
“Recuerdo de un hecho famoso de un ministro colombiano que quería hablar con un dirigente indígena: El ministro le dijo vamos a hablar y el indígena dijo: ¡claro! vamos a hablar, estoy muy contento de hablar con usted señor ministro.
“El ministro le dijo: quiero saber su opinión sobre esto, era una cuestión de impacto ambiental. El dirigente indígena dijo: sí con mucho gusto, pero tengo que consultar a mis antepasados, mis ancestros. Y el ministro que quedó un poco loco. Qué es eso…tus ancestros murieron no están acá ¡usted! da su opinión… No señor ministro mi opinión depende de hablar con mis ancestros.
“El ministro idiota yo diría, y monocultural, le dijo: ¡consúltelo de una vez! Y el taita le contestó de una manera maravillosa: depende de la luna señor ministro, no sé cómo está la luna.
“Entonces ves aquí dos conceptos de tiempo. Dos conceptos de quién es viviente. Para los indígenas los antepasados son vivientes, están con nosotros, aquí en esta mesa. El buen vivir es una articulación de tiempos históricos, de generaciones con más solidaridad y también una manera de vivir democráticamente; democracia ambiental, democracia intercultural, democracia radical como yo diría, democracia participativa.
“Tenemos que tener tiempo para deliberar, para consultarnos, para charlar, para conversar. Buen vivir es conversar.
“Yo preguntaba en un proyecto de investigación que tenía con jóvenes que trabajaban en la Bolsa de Valores, ¿cuál es tu largo plazo? y la respuesta era: Mi largo plazo son los próximos diez minutos. Imagínate la concepción de tiempo. Lo que para nosotros el largo plazo pueden ser generaciones, para este hombre que trabaja con el capital financiero, largo plazo son diez minutos.
“Así no vamos a poder hacer deliberaciones democráticas. Quién va a poder decidir algo democráticamente en diez minutos.
“Buen vivir es otro tiempo, es otro ritmo de vida. Es otra manera de convivir. Por eso es un cambio civilizacional y va a demorar mucho tiempo. Empieza con la educación y si no empieza así, no va empezar nunca. (…)
“Es necesario que haya un cambio del conocimiento, de la educación. Seguimos en nuestras escuelas, en las universidades, enseñando el conocimiento científico, que es un conocimiento válido a partir de que sabemos sus límites. Pero hay otros conocimientos populares, indígenas, campesinos de mujeres, no necesariamente rurales, sino urbanas. La población es más urbana, pero sus estilos de vida tienen una sabiduría en principios de vivir y de convivir que absolutamente fueron desechados.
El proceso educativo es hoy, un proceso es totalmente descontextualizado de la realidad. (…) Hay que ver las condiciones políticas para todo esto y aquí, en Bolivia, hay que hablar sobre todo de condiciones políticas, las dificultades que vive este país en este momento, es que hay condiciones políticas para bloquear el avance de este proceso.”
También puede interesale descargarse le libro completo de Boaventura Dos Santos, en conversaciones con las organizaciones sociales en Santa Cruz de la Sierra, clic aquí
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